El Mundo de la Asociación Cristiana de Jóvenes/YMCA
La Asociación Cristiana de Jóvenes/YMCA es una institución social, ecuménica, laica, plural y de alcance mundial que orienta sus acciones en los principios cristianos. Integra la familia internacional de la YMCA (Young Men's Christian Association), siendo fundada en la Argentina el 6 de mayo de 1902. Tiene presencia en la Capital Federal, Avellaneda, Escobar, La Matanza, Monte Hermoso y Sierra de la Ventana en la Provincia de Buenos Aires, y también en las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y San Juan.
Nació al mundo en Londres, el 6 de junio de 1844. Hoy está extendida en 130 países con más de 45 millones de miembros. Cada Asociación Cristiana de Jóvenes/YMCA es totalmente autónoma sin que exista entre ellas ninguna relación jerárquica. La sede administrativa mundial está localizada en Ginebra, Suiza. La vinculación internacional se da, natural y libremente, por identidad de fines y propósitos: la Misión común.
Esa Misión consiste en promover los valores de la vida: el amor, la paz, la justicia, la solidaridad y la libertad. Esto implica que sus acciones deben impactar en la subjetividad y en las relaciones colectivas de las personas, abarcando los campos cultural, social, económico, político e institucional. Para cumplir su Misión utiliza variados instrumentos y programas, entre ellos, la organización comunitaria, la educación formal y no formal, la recreación, la actividad física, los campamentos, la cultura y el arte.
Es precursora en el campo ecuménico y macroecuménico, partiendo de su clara identidad cristiana. Trabaja por la unidad y el respeto por la diversidad y es un espacio para el encuentro y el diálogo constructivos. En su dimensión de organización de la sociedad civil asume responsabilidades sociales de complementación del Estado, estableciendo relaciones de cooperación manteniendo plena independencia de los poderes públicos, cualquiera sea la orientación política de los mismos. Asimismo, establece constantemente lazos de cooperación con otras organizaciones de la sociedad civil y participa de redes que promueven mayor impacto por la sinergia que se genera. Todo ello lo hace sin afectar su propia identidad e independencia.
La formación de líderes, a partir de los once años de edad, es uno de los carismas fundamentales de la institución, desde su fundación. Se trata de una formación basada en los valores de la Misión, por lo tanto se preparan líderes para servir a la comunidad desde dentro y fuera de la institución.
En el ámbito mundial, la Asociación Cristiana de Jóvenes/YMCA es co-fundadora de la Cruz Roja Internacional. Además, en 1946 recibió el Premio Nóbel de la Paz por su trabajo con refugiados y desplazados de guerra. En años recientes fue distinguida con los premios "Juntos Educar 2001" de la Vicaría de Educación del Arzobispado de Buenos Aires y con el "Testimonio Unión Nacional" del Movimiento Familiar Cristiano. En 2006 fue premiada, junto a la Acción Católica Argentina por el Foro Ecuménico Social. En ese mismo año recibió el Premio "Pierre de Coubertin" que le entregó la Federación Marplatense de Atletismo".
En la Argentina es muy intensa su acción comunitaria con los sectores más vulnerables de la sociedad. Cuenta con cinco establecimientos educativos que suman mil quinientos alumnos, dos centros de formación profesional y trabajo en varios asentamientos. Coopera, igualmente, con otras instituciones: la Parroquia del Socorro, por ejemplo. Es miembro del Foro del Sector Social, del MEDH (Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos), DIÁLOGO 2000, ATTAC, el Comité de Seguimiento de la Convención Internacional de los Derechos del Niños y del Diálogo Ciudadano, entre otras organizaciones.
Cuenta en el país con tres centros turísticos propios y es promotora del turismo estudiantil y el turismo educativo.
Entre muchos otros aportes, es creadora del básquetbol y el voleibol en el mundo e introductora de ambos deportes en el país. También creó el raquectbol y el fútbol de salón. Descubrió en 1884, en los Estados Unidos, los campamentos organizados como valiosa experiencia educativa y los desarrolló en el mundo y en la Argentina. También aquí promovió la celebración del Día de la Madre y el Día del Padre, como una forma de abogar por el fortalecimiento de la familia. El primer natatorio con agua atemperada de Buenos Aires fue construida por la Asociación Cristiana de Jóvenes/YMCA. Impulsó el movimiento scout en el país y le dio forma a la estructura deportiva amateur de la Argentina.